Personas privadas de libertad se gradúan en Panadería, Costura y Refrigeración
Publicado: 07/12/21 07:05:a. m.

El Ministerio de Justicia en alianza con la Organización La Victoria, llevó a cabo el acto de graduación de 55 personas privadas de libertad (PPL) de la Unidad Penitenciaria Industrial Esperanza (UPIE) que culminaron satisfactoriamente cursos técnicos de Panadería, Corte y Confección y Refrigeración impartidos por el Sistema Nacional de Formación y Capacitación Laboral (Sinafocal).

Los programas de reinserción social consistentes en los distintos cursos de capacitación, permitieron que las PPL recibieran orientación laboral, habilidades blandas, desarrollo de emprendedurismo e inserción efectiva al mercado, bajo la expectativa que sean capaces de instalar su propia micro empresa o trabajen de manera independiente.

En materia de instrucción teórico-práctica, el curso de Panadería y Confitería contó con la participación de 20 PPL y fue dictada con una carga horaria de 120 horas, las clases de Refrigeración aglutinaron a 21 PPL con una carga horaria de 110 horas y, las de Corte y Confección fueron asistidas por 14 PPL, durando 130 horas cátedra. Los uniformes, insumos gastronómicos y herramientas para sistema de refrigeración fueron proveídos por Sinafocal.

Los egresados pueden acogerse a los beneficios del régimen de semilibertad, que consiste en salidas transitorias o la reducción de condena, contabilizándose un día de condena por cada tres días de trabajo o estudio.

Historias de superación personal

Ricardo, PPL de 31 años, que es un empleado firme de la panadería de UPIE, levantó el título recibido dedicándoselo a sus padres. “Para mi es un logro contar con un título de panadero y confitero porque hoy es una profesión prestigiosa. Esto lo tomo ya como un oficio, aquí y afuera”, expresó la PPL después de un frenético día de 8 horas de trabajo.

Lleva 10 meses en UPIE de los 15 que carga de condena, pero no quiere desperdiciar el tiempo. Fue el primero en apuntarse cuando se presentó la oportunidad del curso, porque a la cocina le ha tomado el gusto desde adolescente cuando entraba a colaborar con su mamá. Sus maestros dicen que tiene oficio y vocación, cada vez que a las 7 am se presenta animado a amasar y hornear los alimentos muy sabrosos.

“Los panaderos comemos muy bien preparando nuestros propios panes y postres. Este oficio hay que aprenderlo con la práctica y de forma bastante ordenada, rápida y a horario”, explica Ricardo que por ahora gana un pequeño sueldo por la labor, pero que puede irle mejor porque la cocina buena, da dinero.

Blas, PPL de 23 años, viene ganando experiencia en el sector de servicios de refrigeración haciendo trabajos con un primo cada fin de semana que le benefician sus salidas transitorias, pero con título profesional en mano está seguro que podrá enfrentarse a los retos del sector.

“Me pone muy feliz ser un experto en refrigeración, ahora soy más competitivo. Yo ya estoy trabajando en instalación, mantenimiento y reparación de equipos de refrigeración básica, pero ahora puedo ambicionar más y comprarme mis herramientas que es lo que necesito”, dice entusiasta Blas que va por los dos años y tres meses de los cinco de sentencia penitenciaria.

Cualificado en el oficio y deseoso de seguir estudiando, su perfil técnico cuenta además con estudios de plomería y electricidad haciéndose competidor en el mercado con el impacto de insertarse a la sociedad. Ampliar sus habilidades y conocimientos, con el objetivo que pueda lograr mejores trabajos, es un compromiso asumido por la Dirección de Bienestar y Reinserción Social del Ministerio de Justicia.


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